3/31/2008
Nacido de los sentimientos más profundos de los barrios humildes portugueses, de la nostalgia, de la melancolía, de los sueños rotos y de la fatalidad, el fado sale roto de la garganta para agarrarse al alma, para desgarrarnos y arrancar del corazón recuerdos ocultos… el fado, el destino hecho música.
![cuadro-fado[1]](http://blufiles.storage.msn.com/y1pGwEOJg4Riz6eLywqpkMSv9f8Wc_7JNUNP55tn8AAJ_2QkScATcfAcbluKt8CpIr5?PARTNER=WRITER)
Trago fados nos sentidos
Tristezas no coração
Trago os meus sonhos perdidos
Em noite de solidão
Trago versos, trag o som,
De uma grande sinfonia
Tocada em todos os tons
Da tristeza e da alegria
Trago fados nos sentidos - Amalia Rodrigues
3/27/2008
Tiziano fue un maestro del color. Y del cambio. A lo largo de su carrera, su pincel pasó de la línea clara y definida a un brochazo libre y revolucionario, que influenció para siempre el arte occidental. Pintor italiano, que reinó como ningún otro en la Venecia renacentista.
Noli me Tangere (1514)
Tiziano nació en el norte de Italia alrededor de 1490. A los 10 años fue enviado a estudiar pintura en Venecia. Los expertos dicen que la luz y el agua de los canales marcaron su aprendizaje tanto como sus maestros, los hermanos Gentile y Giovanni Bellini.
La Bacanal (1523)
Uno de los grandes aciertos de la muestra es la reconstrucción de la sala de lectura del duque de Ferrara, Alfonso de Este. Hombre de inmensa fortuna, se dio el lujo de adornarla con pinturas de los artistas italianos más importantes de sus días. Entre otros, le encargó cuadros a Rafael, Fray Bartolomé y Giovanni Bellini. Pero todos murieron antes de terminarlos y Tiziano se hizo cargo de convertir la sala en el paraíso que su dueño soñaba. Los lienzos se mostraron juntos por última vez hace 350 años.
La Virgen y el Niño... (1532)
El nombre completo de este cuadro es "La Virgen y el Niño con el pequeño San Juan y la Dama de Honor" y en él ya está claro que Tiziano no le tiene miedo a los colores ni a la luz. En Venecia puede conseguir los mejores pigmentos de la época y los usa con gran delicadeza, como si fueran de oro.
El Entierro de Cristo (1559)
Tiziano fue un pintor muy versátil. De lo sagrado a lo secular, todos los temas pasaron por su paleta: paisajes, mitologías, retratos, escenas religiosas. En todos sobresalió por los mismos motivos: sus colores tenían vida y sus luces, movimiento.
Autorretrato (1566-68)
Como Rembrandt lo haría años después, Tiziano se pintó a sí mismo en muchísimas ocasiones. Tal vez hoy es difícil entender por qué, pero el italiano revolucionó el concepto del retrato. Fue el primero en utilizar el gesto y la pose para revelar la personalidad y el estatus social de sus modelos.
La muerte de Acteón (1565-76)
El tiempo no pasa en vano y Tiziano se va alejando de las figuras de tipo escultórico para dar rienda suelta a una pincelada de una intensidad lírica inusual en esos días. Sus cuadros parecen cubiertos por un velo, una niebla sutil que les da a un aire de romanticismo y nostalgia. El italiano sobrevivió a todos los demás pintores de su generación y murió en agosto de 1576 convertido en el artista más importante de su época. Hoy su influencia que alcanzó a figuras como Rubens, Velázquez y Poussin sigue siendo estudiada en las principales escuelas de arte del mundo.